martes 17 de noviembre de 2009

Caballos con cofia

Nunca había visto algo igual. Desde luego los caballitos deben de ir con las orejas bien protegidas, pero...... vaya horteradaaaaaaaaaaa!

lunes 16 de noviembre de 2009

Estoy de racha...


.....mala en este caso.

La semana pasada ha sido NEFASTA para mí, ¿sabéis cuando dicen que si viene una vienen todas? Pues es tal cual. Encontrándome en esos días que el siguiente empeoraba el anterior, decido ir a la Casa del Agua, un poco de gym, otro poco de SPA me parecía un plan perfecto para un buen descanso nocturno y bajada de estrés.

Regreso caminando sobre las nueve de la noche, lloviendo y me paro en un semáforo a dos calles de mi casa esperando lo que se espera en los semáforos, que se pusiese en verde. Estando en tal situación observo que en la intersección de las calles de la esquina en la que estoy, hay un accidente. Sigo observando y esperando el verde para los peatones y veo que hay policía local y en el mismo medio está uno de los coches accidentados (en ese momento, no veo el otro). De repente, salta en mi mente el chip de curiosidad-nerviosa, el coche accidentado es igual que el mío. Instintivamente achino los ojos para ver la matrícula, pero estaba oscuro, llovía y lo peor, el coche estaba como un acordeón y la matrícula totalmente retorcida. Inmediatamente veo a ¡¡¡mi hijo!!! allí en el medio, de pie, hablando con la policía y a continuación veo a mi otro hijo que esos días andaba por aquí. Yo seguía plantada en el semáforo que parecía eternizado en la luz roja, pero ya no había duda, el coche destrozado, era el mío.

La sensación fue inexplicable, algo me subía y bajaba a toda velocidad. Por fin consigo cruzar, y me acerco o mejor dicho, me arrastro como puedo al lugar de los hechos. Alvaro estaba pálido, lo primero que dice es “perdón, mamá, perdón, perdón”. Le pregunto si está bien, se toca el cuerpo con mucho nerviosismo (está a punto de opositar y tiene pruebas físicas) y dice que cree que está bien. La policía y el mismo me cuentan que el otro conductor se ha saltado el semáforo y le ha dado de lleno. Saltaron los airbags y afortunadamente no se destrozó la cara.

Mi coche tenía ochenta mil km. no era un gran coche pero era MI GRAN coche y yo estaba rechiflada con él, ahora me dan el valor venal (una porquería) porque lo han declarado siniestro total. Y yo que ya estoy recocida con la mala leche que me persigue desde hace unas semanas, pienso que menos mal que mi hijo ha salido ileso de tamaña eventualidad y que al otro conductor (a pesar de su metedura de pata) tampoco le pasó nada. Pero una vez que lo anterior que es lo más importante está bien, viene lo segundo y es que me tengo que comprar un coche con lo encantada que estaba yo con el mío. ¡¡¡¡¡ Manda eggs!!!

domingo 15 de noviembre de 2009

Lo importante es la parabólica

Llama la atención, al menos a mí me ocurrió, que una vivienda con una apariencia tan precaria, tenga una parabólica. Cuestión de prioridades, supongo.

sábado 14 de noviembre de 2009

Los misterios del amor

No sé bien el motivo pero cuando les vi, el chico me recordó a Woody Allen.

O hacen cierto el refrán de que el amor es ciego, o la inteligencia y la personalidad de él son muy seductoras, que todo puede ser. Ella parecía embobada.

viernes 13 de noviembre de 2009

Fruta madura

Lista para comer. Apetecible ¿no?

jueves 12 de noviembre de 2009

Al acecho

Daban algo de miedo aunque su apariencia fuera tranquila y relajada, pero....sus movimientos son tan rápidos que como para fiarse. Aún así, bajé un momento la ventanilla e hice un par de fotitos, enseguida la subí, no fuese a ser...

miércoles 11 de noviembre de 2009

Todo un espectáculo

El mar embravecido ofrecía esta tarde este aspecto en A Coruña. La Torre de Hércules al fondo, impasible, acostumbrada a ver espectáculos parecidos y de mayor intensidad. Se aproxima el invierno.